
Ingredientes
Costra:
- 1 paquete de galletas de mantequilla (Marías)
- 1 barra de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 1 cucharada de canela en polvo
- 1 cucharadita de ralladura de limón
Relleno:
- 1/2 taza de agua
- 1 cucharadita de ralladura de limón
- 1 cucharada de fécula de maíz
- 1/2 taza de agua
- 1 lata de leche condensada
- 1/4 de taza de jugo de limón
- 2 yemas ligeramente batidas
Preparación
Lo primero que recomiendo hacer es la costra de galletas. Para esto, solo tenemos que triturar las galletas, yo lo hago poniendo las galletas en trozos a la licuadora, y a velocidad media hacerlas casi polvo.
Una vez que ya la tenemos, agregamos la cucharada de canela y la ralladura de limón y mezclamos bien, y vamos masando con la mantequilla. Esta parte nos quitará un poquito de tiempo, dependiendo si lo hacemos con las manos y si la mantequilla está muy dura. Recuerda, no hay que derretirla, solo queremos que se haga una pasta.
Una vez que lo tenemos, vamos a cubrir el fondo de nuestro molde. Yo recomiendo de esos moldes de pay de aluminio, son económicos y dan una medida perfecta, aparte que nos ayuda mucho al momento de hornear.
Ok, ahora llevamos nuestro molde al refrigerador hasta que terminemos con la preparación.
Es momento del relleno! y de encender el horno a 180°.
Tenemos que calentar media taza de agua con la ralladura de limón, y aparte, con la otra media taza de agua, vamos a disolver la cucharada de la fécula de maíz.
Al hervir el agua y la ralladura, vamos a agregar la fécula disuelta, y no vamos a dejar de mover, lo haremos constantemente hasta que se haga una especie de atole.
... si ves que está muy aguado, agrega media cucharadita más de la fécula...
Ya que tenemos el atole, agregamos la leche condensada y el jugo de limón. Dejamos que hierva, pero sin dejar de mover. Cuando empiece a hervir, retiramos del fuego y agregamos las yemas ligeramente batidas* y las mezclamos muy bien. Regresamos a fuego bajito por otros 2 minutos más sin dejar de mover.
Ahora retiramos del fuego, y sacamos nuestro molde del refrigerador.
Vaciamos nuestra mezcla sobre la costra y lo metemos al horno.
El truco aquí está en que debemos poner la rejilla del horno un poco arriba de la mitad, para evitar que se queme la costra, y el calor arriba nos ayude a que el pay seque un poco. Ésto le da la consistencia suave, pero firme.
Una vez que confirmemos que ya está cocido (meter un palillo o un tenedor, si sale limpio es que ya está listo!) lo sacamos con cuidado y dejamos enfriar un poco, para después meterlo unos 10 minutos más al refrigerador.
Al servirlo puedes adornarlo con crema batida o chantilly, y una cereza, o bien rodajitas muy finas de limón.

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